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domingo, 7 de octubre de 2007

Internet I

Este blog no lo hago yo soloRetomo mis aparcadas costumbres. Una de ellas, escribir sobre las cosas que pienso. Me hice una promesa, que ahora cumplo: escribir esta entrada. Dedicársela a la gente que se lo merece, desde este modesto pedestal frente a la nada y frente a todos.

Desde que conocí el fenómeno de los blogs me llamó mucho la atención la cantidad de gente que tiene cosas que decir. Unas más banales, otras más trascendentales. Gente que escribe, gente que cuenta. Gente que nos narra su historia, gente que crea. Gente que genera todo tipo de contenido, que en ocasiones interesa, o que pasa por aquí sin pena ni gloria. La Web 2.0, o internet por los propios internautas. Es curioso descubrir lo que puede haber detrás de alguien de quien nunca sospecharías que sabe escribir, que tiene imaginación, que siente por tres, o que simplemente tiene algo que decir y desea ser escuchado. Es esta una maravillosa oportunidad que la tecnología nos ha dado a todos para abrir esa ventana al mundo, y que nos vean, para bien o para mal.

Aunque creas, también observas. Miras al resto del mundo en su ventana. Lees, lees más, y después más. Empiezas a conocer gente por ahí. Gente que nunca has visto y a quien nunca verás, pero con la que quizá crearás cierto tipo de relación: les lees. Te gusta lo que lees, vuelves. Dialogas, cambias impresiones con ellos. Aparece un tenue lazo que nos une, aunque esté hecho sólo de cierta afinidad. No es lo mismo que con la gente que tienes cerca: amigos, compañeros de trabajo, vecinos. Con estos tienes mucha más relación. Una relación más cercana. ¿O...no?

Un día te encuentras en una de esas situaciones en las que nadie querría estar, y descubres, perplejo, la realidad: los que están cerca de ti no están tan cerca como tu creías, y aquellos con quienes sólo compartes un rato delante de una pantalla te regalan unas palabras de aliento, de esas sencillas y breves, pero que cobran más valor para ti que cualquiera otras, porque no las esperabas, porque han saltado la distancia y porque es justo lo que más aprecias descubrir en las malas épocas: un poco de empatía, un abrazo.

Esta entrada está dedicada a Horus, Artemis y Rain de Cruzada Oscura, a Lost Girl en su gótico santuario, y a todos los visitantes que, aún sin dejar comentarios, leen lo que uno escribe y piensan, sienten.

Reconforta saber que la gente que te lee es buena gente.


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